Metablog Jurídico é uma reunião de posts, textos, podcasts, vídeos e outras referências tiradas de um conjunto de páginas de instituições de ensino, centros de pesquisa, blogs de acadêmicos e outros foros de apresentação e debates sobre temas jurídicos relevantes.
Mostrando postagens com marcador Colômbia. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Colômbia. Mostrar todas as postagens

sexta-feira, 11 de novembro de 2011

Arnaldo, pode isso? Limitação de visita íntima de presas colombianas sob fundamento de proteção de higiene


Cuando la higiene vulnera los derechos fundamentales

Mauricio Noguera

 

 


Bajo el argumento de procurar la higiene, se les está limitando a las mujeres el derecho a la visita íntima en las cárceles.



Algunas reclusas de la cárcel de mujeres de Jamundí han denunciado que les exigen serologías y exámenes de VIH para acceder al derecho a la visita íntima. La denuncia no es nueva y su persistencia es bastante preocupante, especialmente porque bajo el argumento de la higiene las internas pueden dejar de recibir visitas, incluso por varios meses.


Ante estas denuncias la organización Colombia Diversa interpuso un derecho de petición en el que la respuesta de la dirección del penal fue contundente: “preservando el principio de higiene se envía a las internas que solicitan visita íntima a la toma de frotis vaginal en aras de propender la seguridad en la transmisión de enfermedades de transmisión sexual.”


Al respecto, la Corte Constitucional ha considerado que si bien la visita íntima es un derecho fundamental, no es un derecho absoluto (incuestionable) y debería ponderarse su restricción ante situaciones que lo ameriten. A juicio del INPEC, la salubridad e higiene constituyen razones suficientes para limitar la visita íntima con el prerrequisito de la serología, sin embargo, esta situación no tiene en cuenta cuando menos cuatro aspectos.


En primer lugar, se afecta el principio (18) de periodicidad en las visitas reconocido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Las denunciantes de la cárcel de Jamundí relatan que los resultados de las serologías pueden durar dos, tres o más meses en entregarse, por lo cual el derecho a la visita íntima mensual, puede llegar a ser trimestral.


En segundo lugar, la preservación de la higiene no es una tesis irrebatible. Si bien la Corte Constitucional coincide con el INPEC al señalar su relevancia, en la sentencia T-062 de 2011 al estudiar la situación de internos que asumen una identidad de género femenina, el argumento del aseo personal para obligarles a cortarse el cabello y las uñas no fue suficiente, pues suponía una restricción a la construcción de su feminidad y por ende de su libre desarrollo de la personalidad. Entonces, el argumento de la higiene cede ante violaciones a derechos fundamentales como en este caso.


En tercer lugar, la salud sexual y reproductiva debe ser preventiva y no un límite para otros derechos. El INPEC ha condicionado la visita a que los resultados de la serología muestren que la interna no tiene ninguna enfermedad de transmisión sexual -ETS-, si el argumento es la salubridad, el uso del condón y la educación sobre ETS debería ser prioritaria. Corresponde a la interna y su visitante determinar responsablemente qué tipo de expresiones de afecto se manifiestan y no a la dirección de los penales limitarlas de plano.


En cuarto lugar, la imposición de este tipo de exámenes vulnera el derecho a la intimidad. Desde el año de 2006 la Procuraduría, siguiendo la jurisprudencia en materia de este derecho, señaló en el informe Mujeres y Prisión en Colombia que la exigencia de requisitos como exámenes de laboratorio para acceder a la visita íntima “vulneran el derecho a la vida sexual y a la intimidad de las mujeres privadas de la libertad y sus parejas”.


La persistencia en la denuncia de estos hechos debería ser tomada por el INPEC como un llamado de atención para vigilar cuidadosamente las regulaciones que realizan los establecimientos penitenciarios y carcelarios en materia de visitas íntimas, teniendo en cuenta especialmente que en el proyecto de nuevo Código Penitenciario se reitera la higiene como un principio del que sería importante aclarar no es absoluto.


La higiene, la salubridad y la protección a la salud sexual y reproductiva constituyen principios valiosos que deben protegerse en los establecimientos carcelarios, pero la protección de estos derechos debe partir de la prevención, la información para el ejercicio de la sexualidad en forma responsable, no de la imposición y la limitación de derechos fundamentales. De lo contrario, el argumento de la higiene se convierte en violatorio de la dignidad de las mujeres y de su intimidad, y en lugar de proteger la salud sexual de las internas se configura así una nueva forma de vulneración. 

sábado, 22 de outubro de 2011

@ DeJusticia: César Garavito levando o Brasil a sério.

O sociólogo do direito César Garavito esteve há pouco tempo no Brasil, a convite da DIREITO GV. Postou ontem, no DeJusticia, suas (boas) impressões sobre o país.
(Em tempo: Garavito tem um site excelente, com boa parte de seus textos abertos para consulta e download. Não deixem de conferir, aqui).

Eis o artigo:

Tomar en serio a Brasil

César Rodríguez Garavito



San Pablo. El aire que se respira en Brasil parece soplar en dirección al futuro. En los almacenes, los 20 millones de personas que salieron de pobres en el gobierno de Lula se codean para comprar su primera nevera o lavadora.San Pablo. El aire que se respira en Brasil parece soplar en dirección al futuro. En los almacenes, los 20 millones de personas que salieron de pobres en el gobierno de Lula se codean para comprar su primera nevera o lavadora.

En los aeropuertos son reconocibles los nuevos miembros de la clase media, que vuelan por primera vez y engrosan una capa social que creció 35% en la década anterior. En la prensa, el titular es el esfuerzo del Banco Central por enfriar una economía que creció 7,5% el año pasado, el nivel más alto en 25 años. En las universidades públicas, miles de profesores son contratados para atender el influjo masivo de estudiantes, incluyendo los cientos de miles de alumnos pobres, afrobrasileños o de provincia que se benefician de becas y programas de acción afirmativa.

Entre tanto, Dilma Rousseff supera los buenos gobiernos de sus antecesores. Su administración tiene el acelerador puesto en el crecimiento y promueve la transferencia de tecnología de los inversionistas que hacen fila para instalarse en el país, desde los taiwaneses de Foxconn, que quieren fabricar iPads en el trópico, hasta los petroleros noruegos, que salivan ante las enormes reservas encontradas frente a las costas del Atlántico. Al mismo tiempo, movimientos sociales fuertes presionan por mantener y expandir políticas sociales exitosas, como las de acceso a los medicamentos para los más pobres. Y Río de Janeiro se alista para el Mundial de 2014 y los Olímpicos de 2016.

Mientras todo esto pasa, en Colombia pocos parecen estar tomando nota. Hipnotizados durante años por la suerte del TLC con unos EE.UU. en declive, olvidamos que la B de los BRIC queda apenas cruzando el Amazonas. Mejor dicho: que uno de los nuevos candidatos a imperio es un país vecino.

Estudiar portugués sigue siendo considerado un hobby, antes que una necesidad profesional. Las universidades colombianas tienen intercambios con EE.UU. y Europa, pero muy pocos con Brasil. Apenas un puñado de periodistas y analistas criollos le siguen la pista con juicio al país verdeamarillo.

Por eso, ha pasado casi inadvertida la creciente influencia económica de Brasil en el país, que se suma a su creciente músculo político. Los brasileños tienen hoy cuantiosas inversiones, entre otras, en aerolíneas, minas y proyectos de biocombustibles, y están en la carrera por las tierras de la Orinoquia. Conviene conocer a los nuevos dueños, como lo entendieron los activistas bolivianos al descubrir hace poco que la polémica carretera que iba a cruzar la reserva indígena Tipnis estaba financiada por el banco de desarrollo brasileño.

Puede ser que el ascenso de Brasil se ahogue en la corrupción de su atomizado sistema de partidos, en su infraestructura paupérrima, en su burocracia asfixiante, en las deudas de la nueva clase media o en su persistente desigualdad. Es posible que los brasileños sigan dependiendo de exportar soya, acero o petróleo a los chinos, quienes, entre tanto, pueden despegar en serio. Puede pasar, incluso, que el sueño desarrollista estalle en un desastre ambiental, cuando el carbono liberado por los yacimientos petroleros y la deforestación del Amazonas hagan de Brasil el mayor contaminante del planeta.

Pero también puede ser que Brasil se consolide como nueva potencia y que deje de ser el eterno país del futuro. Si lo logra, sería el primer imperio de gente que lleva casi siempre una sonrisa en los labios. El primero en contrariar la teorías herederas de la clásica de Max Weber sobre la ética protestante y el espíritu del capitalismo, según las cuales un pueblo precisa aplazar el goce y dedicarse al frío cálculo económico para convertirse en potencia: los flemáticos ingleses, los parcos alemanes, los trabajólicos gringos.

Brasil sería el primer imperio divertido. Va siendo hora de tomarlo en serio.